miércoles, 27 de septiembre de 2017

El embarazo de una infértil. Parte II

En el post anterior me quedé en la eco en la que por vimos el corazón de nuestro pequeño latir. La siguiente cita que tuvimos fue la primera eco en la Seguridad Social.

Fue como una semana después de la eco del latido pero yo estaba muy muy nerviosa. Era poco tiempo pero, por desgracia, yo ya sabía lo que era que las cosas cambiasen de un día para otro. Cuando vas a un ginecólogo con la ilusión de ver a tu pequeño y en la pantalla se ve que se ha parado, sin que tu cuerpo lo haya advertido...sin que hayas podido hacer nada...no sé expresar todo lo que se siente pero fracaso, impotencia y rabia es lo primero que me viene a la cabeza.

A medida que pasaban los minutos en la sala de espera me iba poniendo más nerviosa, no sé, me esperaba lo peor y estaba como preparándome para esa escena que ya había vivido. Para mas inri, cuando nos llamaron, echaron de malas formas a mi pareja diciendo que mientras no fuese embarazo declarado el padre no pintaba nada...¿que no pintaba nada? ¿pero qué les pasa a estos médicos que tienen la sensibilidad en el orto? Y entonces me puse aún más nerviosa, le necesitaba conmigo... menos mal que la ginecóloga, al ver mi historial debió de darse cuenta de cómo estaba y me dijo: "te digo cómo está y luego miro el resto de cosas ¿ok?" así que se puso a buscar el latido (segundos que me parecieron eternos) y me dijo: "vivito y coleando, ahora voy a mirar más cosas y luego dejamos entrar al padre". Me puse a llorar en silencio mientras miraba el resto de cosas. Y llamaron a mi pareja, su cara un poema, al verme llorar pensó que algo malo había pasado...pero no, esta vez no. De camino a casa me temblaban las piernas de la tensión que había estado acumulando todo el tiempo pero me permití ser feliz. Al menos ese día.

Un par de días después fui a la consulta de Alto Riesgo para valorar la eco. Y me dijeron lo de siempre: todo bien pero había que esperar. Próxima eco y consulta en la semana 12, ya con los resultados de la analítica del primer trimestre. Me parecía demasiado tiempo, dado mi historial. Y efectivamente, no aguanté.

En este embarazo no he tenido muchos síntomas, algo que me perturbó mucho las primeras semanas...sólo tenía el pecho con las venas marcadas e hinchado, aunque no tanto como cuando me ponía la proge vaginal con las transferencias. También tenía unas ligeras náuseas que, para terminar de volverme loca, de matutinas nada y sólo me daban sobre las ocho de la tarde. Por tanto, nada que ver con mis embarazos anteriores. Pero llegó un día en el que se me fueron las mini náuseas y notaba el pecho menos redondito...y me acojoné. Muchísimo. La desaparición de síntomas fue lo único que acusé en mi segundo aborto (si es que eso se puede considerar como una señal). Estaba convencida que se había parado, mi pequeño, su pequeño corazón. Debía de estar aproximadamente de 9 semanas y media y aún me faltaba mucho para la cita en la SS...podía ir a urgencias, pero entre el incidente del embrión que no aparecía y el trato recibido, no me apetecía, así que busqué si al día siguiente tenía horas libres el médico privado que con tanto cariño y paciencia me había tratado y efectivamente, tenía un par de horas libres así que reservé cita.

Otra vez los nervios, la taquicardia, los malos recuerdos y los dramas venecianos en mi cabeza...llegamos allí, me tumbé en el potro, apagaron las luces y cogí de la mano a mi pareja...y empezó la eco. A los 3 segundos ya le estaba preguntando si estaba bien, yo creo que no había metido del todo el trasto ese del infierno pero algo se veía y me dijo que perfectamente...y nos enseñó el latido, y yo lloraba, y mi pareja también...y pudimos ver cómo se movía...es curioso pero en estas semanas se mueven mucho, no como respuesta a estímulos sino como un síntoma de crecimiento del sistema nervioso...era como una gominola, como un osito Haribo...lo más bonito del mundo.

Fui a la primera consulta con la hematóloga (privada) que había elegido para que me llevara el embarazo. Le llevé los resultados de Sánchez Ramón y coincidió con ella en que mejor subir la dosis de innohep (sobre todo con el aumento de peso del embarazo) y me pidió una analítica de control. Me dijo que sobre todo había que controlar las plaquetas (efectivamente uno de los efectos secundarios más habituales con la heparina es que bajan las plaquetas, lo indica el prospecto), ya que la trombocitopenia es peligrosa en el embarazo. No le dio tanta importancia al anti Xa ni a los Dímeros D pero me los pidió igual. Tenía que volver en un mes.

La siguiente eco fue la de las 12 semanas en la SS. De nuevo entré yo sola y pasé unos segundos angustiosos en los que, por cierto, la tipa me hizo bastante daño al meter y sacar el ecógrafo de mis partes porque al parecer el bebé no apartaba la mano y no se dejaba ver bien. La eco salió bien y unos días después nos dijeron que los resultados del Triple Screening (T21 1/3869 y T18 1/32094) también, así que habíamos superado una fase más. Aún quedaban muchas.

Recuerdo aquellos días y me emociono aún hoy. Fueron momentos muy duros y muy emotivos. Convivir con el miedo a sufrir otro aborto es muy duro y tu mente se pone en lo peor como protección para no tener que revivir el último batacazo. Cuando tardas tanto en quedarte embarazada y te quedas, piensas que irá bien, que lo difícil es quedarte y eso ya lo has conseguido. Pero cuando encima, lo pierdes, y no una sino tres veces, la sensación de impotencia es inabarcable, y en mi cabeza de ingeniera no podía entender cómo no podían darme una causa probable y todo eran conjeturas. Esta ausencia de certezas me consumía por dentro y me quitaba toda la confianza que podía tener en mi cuerpo y mi embarazo...no sabía contra qué tenía que luchar! Y, por tanto, no sabía qué podía hacer para que mi embarazo fuese finalmente bien.

2 comentarios:

  1. Hola! Surfeando en internet, caí en tu maravilloso blog. Gracias por dar luz y esperanza a este camino de espinas. La vida premió tu constancia, espero poder decir lo mismo en unos meses. Un abrazo muy fuerte!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cuánto me alegro que t haya gustado corazón! Seguro q tú tb lo consigues...cualquier cosa q necesites aquí estoy! Un abrazo gigante para ti también

      Eliminar